¡BRASIL!
Si, Brasil, la verdad me parece
muy pintoresco... estuvimos todo el viaje en silencio, aun creo que ommi está
molesta conmigo… no paro de ver a mi alrededor, todo es tan distinto a donde
vivía, estamos exactamente en Caboriú. Cuando llegamos al aeropuerto, nos
recibió un amigo de mi baba que no veía hace tiempo… grite a todo pulmón: “tío
Raffe te extrañaba” dándole un fuerte abrazo, el estaba muy emocionado,
entramos al auto, y mirándome por el retrovisor me dijo: “sé lo que sientes,
estas es un nuevo continente, otro tipo de ambiente, y empezaras de nuevo, aunque para un adolescente esta es la ciudad
perfecta, todo aquí es fiesta y a veces parece interminable, porque cuando
unos se van otros recién llegados renuevan el aire y todo vuelve a empezar más
animado que nunca” la verdad que me dejo sin palabras.. Respondí: “gracias
Raffe” aunque por dentro me decía: … ¡Él es uno de los míos, lo sé, parece que
el si usa la cabeza, con el podre ser yo misma es un alivio!
Parecía que nunca llegaríamos, ya habían pasado 35 min
desde que estábamos encaminados y desde que alguien pronunciaba alguna palabra…
rompí el silencio y dije con voz insegura: “baba, ya... ¿ya tenemos donde
vivir?” El contesto con voz
autosuficiente: “por supuesto habibi (cariño) nos mudaremos a Ilha Dourada”
Raffe interrumpió: “allí vivo yo también, son un complejo de edificios, muy
famosos, tiene piscina, unas terrazas y una azotea espectaculares de seguro te
gustara, y queda cerca de una playa muy grande, espero mañana poder llevarte”
me emocione mucho, ya quería llegar.
Por fin llegamos y yo estaba temblando, estaba
ansiosa y sudando, odio estar así. Raffe abrió la puerta de nuestro
apartamento, le entrego las llaves a mi papa y dijo: “los dejo en su nueva
casa, bienvenidos” mi baba le dio un fuerte abrazo le agradeció por todo y
entramos al nuevo hogar… era más hermoso de lo que creía… revise todos los
cuartos hasta que vi uno que me encanto era mi estilo, aun no estaba decorado
pero era mi estilo, el tío Raffe había hecho un gran trabajo, mañana llegarían
las cosas… no tenía hambre ni ganas de nada, solo me lance a la cama y leí un
libro que compre en el aeropuerto, cuando estaba a punto de quedarme dormida,
entro mi ommi por fin me iba a dirigir la palabra... me dijo que mañana
hablábamos sobre el nuevo cambio e iríamos a ver colegios, no dije ninguna
palabra, solo le di un abrazo, me volví a acostar y cerré los ojos.


no tardes tanto en publicar los capitulos pliis.. me encantaaa <3
ResponderEliminarmuchas gracias<3 estaré pendiente :D
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